La
inoculación con microorganismos orientada hacia fines determinados
en la elaboración de productos cárnicos ha logrado beneficios
en la conservación y en la calidad final de los alimentos.
Se
definen los cultivos iniciadores y/o conservantes como cultivos individuales
o mixtos de cepas de microorganismos seleccionados por su actividad enzimática,
los que agregados en proporción definida, producen la transformación
deseada del sustrato.De
este modo distintas cepas aisladas producen las deseadas transformaciones
en los embutidos y jamones.
La
conservación, pues, es esencial debido a los cambios que se han
producido hoy en la elaboración de productos cárnicos referentes
a tipo, variaciones y volumen.Además,
la calidad de estos alimentos se ha modificado así como los hábitos
de los consumidores han variado junto con el aspecto comercial que también
ha virado y debe ser profundamente tenido en cuenta a fin de competir
fuertemente con éxito en los mercados regionales e internacionales.
Por
esto, estos productos que presentamos: Starter y Conservantes (creados
bajo normas biotecnológicas de última generación)
colaboran fielmente para que los fabricantes se aproximen al ideal productivo
que exige el mercado competitivo.